Espero palabras, me ilusiono con hechos, de quien no van a venir. Vivo una realidad distinta dependiendo del momento que sea.
Algunos le dicen dos caras, tres caras, veinte caras... qué diferencia hace? No se trata de tener facetas diferentes, sino que se trata de ser y vivir de la forma real que se pretende.
Una de esas tantas personalidades, me recuerda el porqué del miedo que siento ahora. El temor de todos los días, miedo a no lograr lo que pretendo, miedo a seguir guardando recuerdos con rencor.
Igual, tenía entendido que el ser humano es rencoroso. No es una característica buena ni ayuda a ser feliz, pero lo que menos pasa por mi mente ahora es eso. Intento evitar todo tipo de gente y practicas que me traigan problemas en la vida, sinceramente no los tolero más y no sé si vos, persona que estas leyendome ahora, los toleras.
Aunque... ahora que lo pienso bien... no sé lo que quiero. No sé lo que deseo, no sé lo que pretendo. Solo sé que mi mente continúa en blanco, mirando una ventana virtual a un mundo imaginario y ficticio. Dónde la fantasía supera la realidad, donde las frases tienen el sentido que queremos, donde la gente es linda.
Volviendo al comienzo... mejor sigo acá, con una de mis supuestas veinte caras, quizás deseando ser algo que no soy, o pensando que soy algo que no soy. Raro, no?
